contos e poesia no butekudu baitasar.
a humanidade solidária e amorosa construída com todos incluídos num outro mundo possível, por la vida... siempre!
li nas redes sociais: "se tua religião te faz odiar pessoas por qualquer razão, procura frequentar um buteku e paga os mesmos 10% ao garçom!", enfim... "descobri que a seu tempo vão me chorar e esquecer."
En tu cuerpo a flor de fuego tiene paloma Un temblor de primaveras palomitai Un volcan corre tu venas Y mi sangre como grasa tiene paloma En tu cuerpo quiero hundirme palomitai Hasta el fondo de tu sangre El sol morira, morira La noche vendra, vendra Envuelvete en mi cariño Deja la vida volar Tu boca junto a mi boca Paloma palomitai Ay palomai ay palomai En tu cuerpo flor de fuego tiene paloma Una llamarada mia palomita Que a calmado mi deliria Ahora volemos libre tierna paloma
Te recuerdo Amanda la calle mojada corriendo a la fabrica donde trabajaba Manuel
La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo, no importaba nada ibas a encontrarte con el, con el, con el, con el, con el
Son cinco minutos la vida es eterna, en cinco minutos
Suena la sirena, de vuelta al trabajo y tu caminando lo iluminas todo los cinco minutos te hacen florecer
Te recuerdo Amanda la calle mojada corriendo a la fabrica donde trabajaba Manuel
La sonrisa ancha la lluvia en el pelo no importaba nada, ibas a encontrarte con el, con el, con el, con el, con el
Que partió a la sierra que nunca hizo daño, que partió a la sierra y en cinco minutos, quedó destrozado
Suenan las sirenas de vuelta al trabajo muchos no volvieron tampoco Manuel
Te recuerdo Amanda, la calle mojada corriendo a la fábrica, donde trabajaba Manuel.
Composição: Victor Jara
Luchín
Victor Jara
Frágil como un volantín En los techos de Barrancas Jugaba el niño Luchín Con sus manitos moradas Con la pelota de trapo, Con el gato y con el perro, El caballo lo miraba... En el agua de sus ojos Se bañaba el verde claro, Gateaba a su corta edad Con el potito embarrado, Con la pelota de trapo, Con el gato y con el perro, El caballo lo miraba... El caballo era otro juego En aquel pequeño espacio Y al animal parecía Le gustaba ese trabajo, Con la pelota de trapo, Con el gato y con el perro, Y con Luchito mojado... Si hay niños como Luchín Que comen tierra y gusanos Abramos todas las jaulas Pa'que vuelen como pájaros, Con la pelota de trapo, Con el gato y con el perro, Y también con el caballo.
Composição: Victor Jara
Cuando Voy al Trabajo
Victor Jara
Cuando voy al trabajo
Pienso en ti
Por las calles del barrio
Pienso en ti
Cuando miro los rostros
Tras el vidrio empañado
Sin saber quienes son
Donde van
Pienso en ti
Mi vida pienso en ti
En ti compañera de mis días
Y del porvenir
De las horas amargas y la dicha
De poder vivir
Laborando el comienzo de una historia
Sin saber el fin
Cuando el turno termina
Y la tarde va
Estirando sus obras
Por el tijeral
Y al volver de la obra
Discutiendo entre amigos
Razonando cuestiones
Desde tiempo y destino
Pienso en ti
Mi vida pienso en ti
En ti compañera de mis días
Y del porvenir
De las horas amargas y la dicha
De poder vivir
Laborando el comienzo de una historia
Sin saber el fin
Cuando llego a la casa estas ahí
Y amarramos los sueños
lalararialarirarialalalarirara
laborando el comienzo de una historia
sin saber el fin
Composição: Victor Jara
Manifiesto
Yo no canto por cantar ni por tener buena voz canto porque la guitarra tiene sentido y razon, tiene corazon de tierra y alas de palomita, es como el agua bendita santigua glorias y penas, aqui se encajo mi canto como dijera Violeta guitarra trabajadora con olor a primavera.
Que no es guitarra de ricos ni cosa que se parezca mi canto es de los andamios para alcanzar las estrellas, que el canto tiene sentido cuando palpita en las venas del que morira cantando las verdades verdaderas, no las lisonjas fugaces ni las famas extranjeras sino el canto de una alondra hasta el fondo de la tierra.
Ahi donde llega todo y donde todo comienza canto que ha sido valiente siempre sera cancion nueva.
Somos Cinco Mil
Poema Escrito por Víctor Jara poco antes de ser asesinado por Oficiales en el Estadio Chile en 1973
Estadio Chile
Victor Jara
Somos cinco mil aquí en esta pequeña parte la ciudad. Somos cinco mil. ¿Cuántos somos en total en las ciudades y en todo el país? Sólo aquí, diez mil manos que siembran y hacen andar las fábricas. Cuánta humanidad con hambre, frío, pánico, dolor, presión moral, terror y locura.
Seis de los nuestros se perdieron en el espacio de las estrellas. Uno muerto, un golpeado como jamás creí se podría golpear a un ser humano. Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores, uno saltando al vacío, otro golpeándose la cabeza contra un muro pero todos con la mirada fija en la muerte. ¡Qué espanto produce el rostro del fascismo!
Llevan a cabo sus planes con precisión artera sin importarles nada.
La sangre para ellos son medallas. La matanza es un acto de heroísmo. ¿Es este el mundo que creaste, Dios mío? ¿Para esto tus siete días de asombro y de trabajo? En estas cuatro murallas sólo existe un número que no progresa. Que lentamente querrá más la muerte.
Pero de pronto me golpea la consciencia y veo esta marea sin latido y veo el pulso de las máquinas y los militares mostrando su rostro de matrona llena de dulzura. ¿Y México, Cuba y el mundo? ¡Qué griten esta ignominia! Somos diez mil manos menos que no producen. ¿Cuántos somos en toda la patria? La sangre del compañero Presidente golpea más fuerte que bombas y metrallas. Así golpeará nuestro puño nuevamente.
Canto, qué mal me sabes cuando tengo que cantar espanto. Espanto como el que vivo como el que muero, espanto. De verme entre tantos y tantos momentos de infinito en que el silencio y el grito son las metas de este canto. Lo que veo nunca vi. Lo que he sentido y lo que siento harán brotar el momento...