domingo, 6 de dezembro de 2015

Su Majestad El Fútbol: Thiago de Mello

Su Majestad el Futbol




Thiago de Mello

Fútbol Treinta Por Treinta


“Thiago De Mello, uno de los mejores poetas contemporáneos del Brasil, pertence a la ‘generación del 45’, nacida a la vida literaria después de la muerte de Mário de Andrade. Thiago empuña la poesía como un arma de combate, lo que no impide que escriba, también, cantos tan simplesmente gozosos como éste, de su libro A fruta aberta.”





(a Luiz Barreto)

Somos treinta niños

maduros jugando

a la pelota: encantamiento

puro, el sol en los pies.

Peleamos en un baile

fraternal, y sin embargo duro.

Olímpicamente desorientados

sabemos soportar

la fortuna o la desgracia

de las artes que inventamos:

el arabesco del cuerpo,

la talud interrogada

por el combado pelotazo

de engañoso destino,

el tiro suelto al viento

en su dulce geometría,

la mano que se deshace

desencajada y grotesca

en el vértice

del arco contra el suelo,

la frente que desvía

un rumbo inexorable,

el músculo empeñado

en la intención cristalina

el arabesco perfecto

inútil

pero radiante.



Fútbol: dolor y fiesta,

la perfección dormida

sobre el pecho del pie

de repente se yergue

y se cumple y florece:

es el corazón viajando

por el trayecto

del sol en el viento

la delicada esfera,

la indomable, la rosa.



Somos treinta jugando

concentrados desde la víspera.

Frecuentemente lluve,

cuando llega la tarde de los sábados:

pero nunca falta el sol en el campo.

Sentados aquí en Gávea,

los ángeles se divierten

con esta arquitectura

de impecables lances

malogrados.



Los treinta somos

un solo niño tras la infancia

que nos llega rodando, resplandeciente,

traída a nuestra alma

a lo largo del césped de la tarde.

Somos humildes, no tenemos

nuestros nombres en boca

de la multitud. Pero la mano

de nuestros hijos encuentra

más confiada y más suave

nuestra mano, mano de treinta,

cuando, olímpicamente

fatigados, volvemos

a ser los hombres que somos.




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