sexta-feira, 18 de setembro de 2015

Te Recuerdo Amanda

Victor Jara






Te Recuerdo Amanda

Victor Jara



Te recuerdo Amanda
la calle mojada
corriendo a la fabrica donde trabajaba Manuel

La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo,
no importaba nada
ibas a encontrarte con el,
con el, con el, con el, con el

Son cinco minutos
la vida es eterna,
en cinco minutos

Suena la sirena,
de vuelta al trabajo
y tu caminando lo iluminas todo
los cinco minutos
te hacen florecer

Te recuerdo Amanda
la calle mojada
corriendo a la fabrica
donde trabajaba Manuel

La sonrisa ancha
la lluvia en el pelo
no importaba nada,
ibas a encontrarte con el,
con el, con el, con el, con el

Que partió a la sierra
que nunca hizo daño,
que partió a la sierra
y en cinco minutos,
quedó destrozado

Suenan las sirenas
de vuelta al trabajo
muchos no volvieron
tampoco Manuel

Te recuerdo Amanda,
la calle mojada
corriendo a la fábrica,
donde trabajaba Manuel.


Composição: Victor Jara






Luchín

Victor Jara


Frágil como un volantín
En los techos de Barrancas
Jugaba el niño Luchín
Con sus manitos moradas
Con la pelota de trapo,
Con el gato y con el perro,
El caballo lo miraba...
En el agua de sus ojos
Se bañaba el verde claro,
Gateaba a su corta edad
Con el potito embarrado,
Con la pelota de trapo,
Con el gato y con el perro,
El caballo lo miraba...
El caballo era otro juego
En aquel pequeño espacio
Y al animal parecía
Le gustaba ese trabajo,
Con la pelota de trapo,
Con el gato y con el perro,
Y con Luchito mojado...
Si hay niños como Luchín
Que comen tierra y gusanos
Abramos todas las jaulas
Pa'que vuelen como pájaros,
Con la pelota de trapo,
Con el gato y con el perro,
Y también con el caballo.



Composição: Victor Jara








Cuando Voy al Trabajo

Victor Jara




Cuando voy al trabajo

Pienso en ti

Por las calles del barrio

Pienso en ti

Cuando miro los rostros

Tras el vidrio empañado

Sin saber quienes son

Donde van




Pienso en ti

Mi vida pienso en ti

En ti compañera de mis días

Y del porvenir

De las horas amargas y la dicha

De poder vivir

Laborando el comienzo de una historia

Sin saber el fin




Cuando el turno termina

Y la tarde va

Estirando sus obras

Por el tijeral

Y al volver de la obra

Discutiendo entre amigos

Razonando cuestiones

Desde tiempo y destino




Pienso en ti

Mi vida pienso en ti

En ti compañera de mis días

Y del porvenir

De las horas amargas y la dicha

De poder vivir

Laborando el comienzo de una historia

Sin saber el fin




Cuando llego a la casa estas ahí

Y amarramos los sueños

lalararialarirarialalalarirara

laborando el comienzo de una historia

sin saber el fin


Composição: Victor Jara







Manifiesto


Yo no canto por cantar
ni por tener buena voz
canto porque la guitarra
tiene sentido y razon,
tiene corazon de tierra
y alas de palomita,
es como el agua bendita
santigua glorias y penas,
aqui se encajo mi canto
como dijera Violeta
guitarra trabajadora
con olor a primavera.

Que no es guitarra de ricos
ni cosa que se parezca
mi canto es de los andamios
para alcanzar las estrellas,
que el canto tiene sentido
cuando palpita en las venas
del que morira cantando
las verdades verdaderas,
no las lisonjas fugaces
ni las famas extranjeras
sino el canto de una alondra
hasta el fondo de la tierra.

Ahi donde llega todo
y donde todo comienza
canto que ha sido valiente
siempre sera cancion nueva.







Somos Cinco Mil



Poema Escrito por Víctor Jara poco antes de ser asesinado por Oficiales en el Estadio Chile en 1973


Estadio Chile

Victor Jara



Somos cinco mil aquí
en esta pequeña parte la ciudad.
Somos cinco mil.
¿Cuántos somos en total
en las ciudades y en todo el país?
Sólo aquí,
diez mil manos que siembran
y hacen andar las fábricas.
Cuánta humanidad
con hambre, frío, pánico, dolor,
presión moral, terror y locura.

Seis de los nuestros se perdieron
en el espacio de las estrellas.
Uno muerto, un golpeado como jamás creí
se podría golpear a un ser humano.
Los otros cuatro quisieron quitarse
todos los temores,
uno saltando al vacío,
otro golpeándose la cabeza contra un muro
pero todos con la mirada fija en la muerte.
¡Qué espanto produce el rostro del fascismo!

Llevan a cabo sus planes con precisión artera
sin importarles nada.

La sangre para ellos son medallas.
La matanza es un acto de heroísmo.
¿Es este el mundo que creaste, Dios mío?
¿Para esto tus siete días de asombro y de trabajo?
En estas cuatro murallas sólo existe un número
que no progresa.
Que lentamente querrá más la muerte.

Pero de pronto me golpea la consciencia
y veo esta marea sin latido
y veo el pulso de las máquinas
y los militares mostrando su rostro de matrona
llena de dulzura.
¿Y México, Cuba y el mundo?
¡Qué griten esta ignominia!
Somos diez mil manos
menos que no producen.
¿Cuántos somos en toda la patria?
La sangre del compañero Presidente
golpea más fuerte que bombas y metrallas.
Así golpeará nuestro puño nuevamente.

Canto, qué mal me sabes
cuando tengo que cantar espanto.
Espanto como el que vivo
como el que muero, espanto.
De verme entre tantos y tantos
momentos de infinito
en que el silencio y el grito
son las metas de este canto.
Lo que veo nunca vi.
Lo que he sentido y lo que siento
harán brotar el momento...



Composição: Victor Jara



Cortometraje "Somos cinco mil"






Testimonio





quinta-feira, 17 de setembro de 2015

Teatro Pedagógico: ensinar é acordar sonhos, aprender é transformar sonhos

Parábolas de uma Professora



ensinar é acordar sonhos, aprender é transformar sonhos


baitasar e paulo e marko




terminei meu terceiro cigarro e retorno para o abrigo. Não lembro do meu primeiro fumo, enrolado em folha de papel, mas sem dúvida recordarei para sempre do último, momento de decisão e interrogação, instante de adeus, talvez um até breve, volto logo, ou vou acabar roendo todas as minhas unhas, não quero engordar

Alguém sabe dizer quando a reunião começa?

Schiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!!!

lutamos tanto por reuniões pedagógicas constantes, mas parecemos cardumes regulares vivendo desordenados de nós mesmas

Cala a boca!

A Mônica já retornou da biometria?

quer saber lélia, ao final do seu bolinho de batata recheado com carne, parece uma delícia, mesmo sendo muito gorduroso... fritura, gordura hidrogenada, eu me afogo com a nicotina e o alcatrão e ela se frita com o óleo da mãe de todas as gorduras. o que será que nos leva para o rastro de artérias entupidas, obstruídas e plastificadas, pulmões sufocados e fibrados, pergunto-me olhando para a trilha de fumaça que sobe e desaparece. desejo e necessidade de viver a vida em gotas, ensaiam uma resposta em coro minhas células. fico em dúvida, minhas respostas ensaiadas permanecem embutidas em mim, não se animam dar o ar da graça

Meu Deus, alguém tem guardanapo? Pura gordura!

fico em silêncio sorrindo, nem precisei avisar do perigo. foi melhor assim

Acho que ainda demora alguns dias em casa.

informa lia, professora de ensino religioso, vestida com muito colorido e alegria, aliás, sua característica marcante junto aos alunos, o contentamento e a satisfação de estar entre eles, na experiência de muitos anos na sala de aula com jovialidade. faz questão de mostrar que aquela alegria do tempo de menina ainda está com ela. o prazer de estar com os jovens e as crianças ainda a carrega pra cima e pra baixo, morro acima e morro abaixo, pulará valas e valos onde houver

O que aconteceu com a Mônica?

pergunta adail, professor de arte educação, distraído a assinar o livro-ponto e cavaquear com os colegas, mas atrapalhado com as suas barbas longas, mescladas de branco e preto, entre as suas mãos, a caneta e o livro-ponto. os óculos de leitura sobre a ponta do nariz completavam os jeans surrados, a camisa de algodão verde e as marcas de suor junto à cavidade inferior da junção do braço com o tronco, o sovaco. diriam meus alunos, caindo na gargalhada

Não foi com a Mônica. Os seus dois meninos que estão com sarampo e catapora. Coitadinhos. resume eliza, enquanto preenche seus cadernos de chamada

Meu Deus! Essa biometria promete... tensão resignada é o sentimento entre os meus colegas, e ao mesmo tempo de interrogação, ainda não sabiam quem iria substituí-la, por um breve instante ouviu-se o silêncio absoluto da solidão, nenhum se moveu, nenhuma falou, não havia o que comentar... tenham dó, espero que não me venham com as turmas da Mônica! Chega! Cansei! Não tenho mais paciência com estas crianças.

este é o professor botto, originário do anos ciclos finais que já não tem o que fazer, neste ano letivo desempenhando a função de volante no primeiro ciclo. aquele que flutua entre as turmas e auxilia no ensino e na aprendizagem. está com o rosto vermelhão, avivando suas sardas e nariz em forma de pimentão maduro, aliás, mais parecendo um abscesso dolorido e desconfortável. desculpe, maldade minha. esqueçam. ele faz sua voz ser ouvida de maneira escancarada e desencantada, não quer mais ser a cinderela, escolheu o papel de bufão, ou foi empurrado para ele pelo seu nariz de borracha. de novo, peço perdão, não vai se repetir. não tenho bem claro o que lhe acontecia, acho que nem mesmo ele o sabe

Gurias, eu estou aguardando loucamente a chegada das nossas férias! Comecei a contagem regressiva, não aguento mais. Estou pirando. Essas crianças não obedecem e não têm educação. Ou não obedecem porque não têm educação. Não sei, mas estou além do que consigo. Quando escuto sinal de início sinto um desânimo. Fico enjoada por conta da tarde de gritos e ofensas, pedidos que não serão atendidos, súplicas que serão ignoradas. Parecem estar contando estrelas, todos muito assanhados. Outro dia, precisei substituir uma colega no segundo ciclo, pedi que me escrevessem uma redação sobre o Natal. Todos se negaram. Uns porque diziam não ter Natal e não queriam pensar em Natal, outros em solidariedade aos colegas que não tinham Natal, protestavam contra a indiferença dos príncipes. A gota d’água foi um idiota que se atreveu a dizer: não vou escrever sobre o que eu não conheço. não sei, cansei desta gurizada ou desisti de mim mesma, caminhando por estes corredores. Engolindo, engolindo e sendo engolida, não tenho pecados e estou morrendo envenenada. A vida não é justa. Olhei bem para o guri e respondi: vocês não escrevem porque não sabem escrever!

o professor botto havia dado a senha para o discurso ‘o último que sair apaga a luz’. a professora layla, volante do segundo ciclo, aderiu com o entusiasmo de uma náufraga ao ver a bóia que lhe é jogada quando está preste a submergir nas profundezas geladas e escuras das águas. é o desespero final. precisa dizer e diz. seus cabelos longos, presos por uma piranha plástica, dando a forma de rabo de cavalo, não paravam sua dança com o vaivém do seu olhar, tentavam acompanhar em direção oposta ao olhar e voz trêmula. o encaramento vivo e o sorriso leve dos seus vinte e alguns anos contagiantes estavam ocultos e esquecidos. não fingia. acho que preciso de mais um cigarro, só mais uma pequena mentirinha

Eu descobri que sou alérgico às crianças. Fico com o corpo todo empipocado quando estou perto delas ou ouvindo o zunido de suas pequenas vozes afiadas e penetrantes. É um alarido infernal que parece disposto a vencer minhas resistências. Sou vencido pelos efeitos de sua ação destrutiva. Tenho ganas de pegar os seus pescoços e sacudindo-os perguntar, por quê? por quê? por quê não me revelam a verdade por inteiro? Quando saio para o pátio, e todas já estão se matando no recreio, sinto como se estivesse dentro de um formigueiro. Abomino as formigas! Imagino-as subindo por minhas pernas, braços, as dezenas, centenas, milhares invadindo meu corpo pelos olhos, boca, ouvidos, penetrando em meu cérebro, é tudo muito obsceno, com suas antenas neutralizando meus movimentos de fuga, minhas mãos inúteis para afastá-las, minhas pernas inválidas para me ajudarem em minha corrida contra o destino, me sinto um soldado solitário avançando para o inimigo. Não existem fugas ou final feliz, é apenas um eterno caminhar para o inimigo em uma longa batalha perdida.

neste instante todas escutamos o sinal de término do recreio, esquecimento de alguém ao não desligar a sirene automática, alguns professores se olham e sem favor algum ficam em silêncio, mas o professor botto esbugalha os olhos por espanto...

Não acredito que já terminou o recreio, já estou me sentindo entre aqueles seres e suas algazarras de gritos, suas garras, tapas, suor e apelos de professor aqui, professor ali, professor não vi, professor não fui eu, professor quero fazer xixi, professor preciso fazer cocô, professor to com sede, quero beber água, professor quero a minha mãe, professor ele me empurrou, ele me mordeu, to com febre... Como se eu, um pobre e desacreditado professor, pudesse ser onipresente e justo frente a tantas e a tantos choros. São todas canibais! Estou sendo devorado num banquete tribal, durante a selvageria da antropofagia entre rivais. Então, sai o grito: calem a boca!

Botto, nós não teremos os demais períodos de aula... esqueceu da reunião?


Graças a Deus! Pelo menos, isso.

olha para os lados, não tem para onde ir, permanece parado de costas na parede do medo. está encurralado pela repulsa de si mesmo, pelas próprias escolhas, destruindo o que lhe resta, cegando aos pouquinhos, sussurrando para si, sai vá embora faça outra coisa seja feliz enquanto vocês se esforçam pra serem uns sujeitos normais e fazerem tudo igual, eu do meu lado, aprendendo a ser louco, um maluco total na loucura real, controlando minha “maluquez”, misturando com minha lucidez, vou ficar com certeza maluco beleza. e este caminho que eu mesmo escolhi é tão fácil seguir por não ter aonde ir sai vá faça outra coisa viva outra vida

Na verdade não existe nada pra ensinar! Somos as vítimas!

é o sinal das trombetas para o botto, precisa ir embora e apostar contra aqueles que ficarem zombando, não terão o encontro com o portão dos sonhos no final da jornada, o reino não lhes será oferecido em nome do holocausto diário, o massacre diluviano. coitado não construiu sua arca de noé, precisará de muito fôlego para atravessar tantos anos nadando na praia, aposto que afunda ou encontra um barquinho já lotado de passageiros lamentantes e terá que negociar sua subida a bordo, tudo é possível, mais um refugiado sem um porto seguro

Botto, entra em biometria. Se eu tivesse algo físico visível, mesmo que só no olhar, já estaria em casa.

aconselha layla, sem dar-se conta que, visivelmente, não era mais a mesma colega que nos corrompia com sua vivacidade, com a brutalidade da sua juventude e a generosidade de seus largos sorrisos de incredulidade e contentamento. comovia a todas com a força moral da juventude pronta para mudar o mundo e marcá-lo a ferro e fogo se preciso. o tempo e o vento passam e não deixam as pedras se manterem para sempre umas sobre as outras, tudo muda

Cara, pega o trem...

a frase surgida como um pensamento mágico guiado pela esperança do ar, clamam todos: façam tudo o que quiserem sem pensar em voltar. voar, “pegar o trem-azul com o sol na cabeça...”, mas também poderia ser para pegar o barco e se afogar, está na dúvida das suas intenções e imobilizado, jogou-se contra a parede e só sente o medo do desânimo, não é mais um sujeito que respeita a própria vontade

Gurias, não sei de vocês, mas não dá mais para trabalhar no pátio com tanto aluno caminhando sem rumo e atrapalhando, interferindo nas aulas, é muita bagunça!

explode desirrê, professora de educação física, que se encontrava conversando com samuel a um canto na sala das professoras, diga-se a bem da verdade, quaisquer dos lugares escolhidos pela professora, estivessem os olhares das pessoas onde estivessem, e eles se dirigiriam inevitavelmente para ela, ao mínimo movimento do seu corpo todo malhado e estendido com força, retesado por músculos rígidos. vestia-se com malhas colantes que lhe delineavam as formas reunidas em todas as qualidades concebíveis do belo, o desenho perfeito de um pintor, mais uma obra sedutora nas fantasias da natureza humana, uns com tanto...

Não disse? É muita confusão, e não apenas nas terças, a bruxa parece estar solta.

observação solidária da cabayba terminando seu terceiro iogurte

Nas salas de aula, também, gurias. Os alunos estão a todo instante batendo na porta a procura do amiguinho, da fulaninha. Olham um para outro e ficam rindo! Dá para entender?

acrescenta ofélia

Até que ponto você tolera as crianças com seu jeito de criança, suas atitudes de criança, sua capacidade de criança? Até que ponto eu tolero sua sujeira nata, sua pobreza, sua falta de educação burguesa, sua ignorância perante a cultura que reconheço e aprecio, sua mania de ficar pendurada na gente? Querendo colo, desejando a nossa humanidade.

intervém o samuel, liberto dos encantos da desirrê

Onde fica a disciplina, a higiene, o respeito e a obediência? Acabaram com aquela coisa de aprender dos conhecimentos adquiridos através da tradição e dos documentos, blá, blá, blá, todos relativos à evolução, ao passado da humanidade? Esqueceram de nos avisar que essas qualidades e esses discernimentos não são mais necessários?

Ofélia, se nós fomos criados alienados deste mundo diferente como poderemos tolerar o oposto? E quem é o nosso oposto? O pobre de Deus? Como vou ensinar meus alunos a serem amorosos com os outros, tolerantes com os outros se não consigo praticar isso, se não sou o exemplo? E se não consigo dar testemunho da minha competência com seriedade, amorosidade, tolerância e humildade, não tenho coerência!

Samuel, minha formação foi muito boa, com muita leitura e discussão sobre os grandes teóricos do pensamento pedagógico. Cresci amada, nunca passei fome ou frio. Não consigo sentir ou entender ou compreender a realidade dessas crianças pobres da beirada do mundo.

E quem intermediou esta discussão? Professores formadores expostos ao perigo e assumidos na responsabilidade de testemunhas da humanidade na sua construção histórica, ou apenas teóricos comovidos com o próprio umbigo?

O Aguinaldo ainda não chegou?

quer saber o agoniado botto

Não.

responde a nossa ofélia, já virando as costas ao samuel e se aproximando do botto

Conheço esse cara de longa data, querem ver? Chega na hora dos abraços no seu carrão amarelo, óculos escuros, barba por fazer depois de uma noitada no boteco.

nossa, quanta iniquidade, o botto não consegue mais disfarçar a mordacidade em relação às pessoas, assim como fala mal de um já está revelando ou descobrindo o que não era permitido de outro colega

Mas ele estava na escola.

informa ofélia

Então saiu no meio-dia para tomar uma cervejinha e vai chegar com aqueles óculos escuros, escondendo os olhos inchados, de boné e o andar de quem vive e come na vilória.

Já começou?

O quê?

A reunião!

Cala a boca!

Alguém viu a minha bolsa?

não sei por onde começar, e ficar longe deste canibalismo em nome do amor. precisamos antepor-nos aos falsos convincentes e misturar-nos aos miseráveis, mas de verdade, não apenas na aparência das teses e das rendas bordadas. não sou boazinha nem anjinho, apenas cansei da miudeza em que se vive, transparente, invisível, miserável, parecendo feliz. fazendo pose. tudo para acalmar as culpas das gentes vestidas dos pés a cabeça com meu sangue. nem continuo na cabeça de quem ensina a escrever e ler, muitas vezes, nem me pareço eu mesma, tal a boniteza da imaginação lembrada, encantamento, Isso, fui arrebatada por alguma coisa ou alguém, Algum espírito, Talvez, quem sabe, o meu que retorna depois de sair a passear no mundo, Se eu fosse aquilo ou isso, Mas morri de tiro em luta de corpo a corpo, sem festa, íntima de tão perto e do improviso do matador. um dia haverá de berrar o aluno inconformado, desviado do fio de prumo, e a aluna indiferente do que deveria ser, inclinada, torta da forma de régua, e, juntos, tapando sem luto, com sua sobrevida, aos encaramentos, as pescarias do espírito e as ordens dos construtores do muro, deixarão de ser a mercadoria. inconformados de morrer, antes do dia. talvez, seja tarde para nós, talvez não. precisamos escolher logo a vida

Escola é a vida em movimento. Ensinar é acordar sonhos. Aprender é transformar sonhos. É um belo lugar para ser feliz. Um lugar de encontros. Pessoas. Saberes. O prazer leva ao querer e à reflexão, decisões e buscas, alicerça a escolha diária de vir à escola para buscar e compartilhar, mas nada disso acontece sem a amorosidade. Este é o desafio.

obrigada, samuel




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Teatro pedagógico: iogurte na mesa
Parábolas de uma Professora

quarta-feira, 16 de setembro de 2015

um certo homem, de uma certa região e de uma certa etnia... um Negro Gaúcho

Lanceiros Negros



Peleia, negro, peleia pela tua independência
Semeia, negro, semeia teus direitos na querência
que a razão vença a lança








"Porém, o imaginário do ser gaúcho está associado com o rural, com o pampa, com uma indumentária e com hábitos específicos. A identidade do povo rio-grandense remete-se a um passado ideal que silencia a presença do índio e do negro como elementos formadores da “raça gaúcha”. Pauta-se pelo contraste a outras identidades e forma-se pela negação e silenciamento do outro, relacionando-se somente a um certo homem, de uma certa região e de uma certa etnia." A Revolução Farroupilha através da música: A construção do Negro Gaúcho



Lanceiros Negros
João Quintana Vieira



Sem anos de escola
Nem leitos e estradas
Na causa farrapa um pelotão de escravos
Partiu da senzala buscando horizontes
Repontando anseios por campos de brabo (???)
Mãos com cicatrizes e pés calejados
Empunhando as lanças rumo ao fim sinistro
Sustentando a guerra que eles não fizeram
Brigas de governos ou de alguns ministros
Sustentando a guerra que eles não fizeram
Brigas de governos ou de algum ministro
E no Ponche Verde as flores que nascem
Parecem bandeiras da luta tenaz
Onde os combatentes e Lanceiros Negros
Plantaram com sangue a semente da paz
E no Ponche Verde as flores que nascem
Parecem bandeiras da luta tenaz
Onde os combatentes e Lanceiros Negros
Plantaram com sangue a semente da paz
Com ventos e chuva
Tomaram o relento
Propiaram saudades
Deixada nos biongos*
Carregaram sonhos
De nação mais justa
Para tombar peleando
Lá pelos Porongos
A diplomacia calou forças brutas
Pelotões de escravos foram libertados
E os campos da paz resistindo aos tempos
Guardaram conquistas daqueles tratados
E os campos da paz resistindo aos tempos
Guardaram conquistas daqueles tratados
E no Ponche Verde as flores que nascem
Parecem bandeiras da luta tenaz
Onde os combatentes e Lanceiros Negros
Plantaram com sangue a semente da paz
E no Ponche Verde as flores que nascem
Parecem bandeiras da luta tenaz
Onde os combatentes e Lanceiros Negros
Plantaram com sangue a semente da paz
Onde os combatentes e Lanceiros Negros
Plantaram com sangue a semente da paz
A semente da paz, a semente da paz



*casebre, biboca, choça.










O Negro de 35
César Passarinho



A negritude trazia a marca da escravidão
Quem tinha a pele polianga vivia na escuridão
Desgarrado e acorrentado, sem ter direito à razão
Castrado de seus direitos não tinha casta nem grei*
Nos idos de trinta e cinco, quando o caudilho era o rei
E o branco determinava, fazia e ditava a lei
Apesar de racional, vivia o negro na encerra
E adagas furavam palas, ensangüentando esta terra
Da solidão das senzalas tiraram o negro pra guerra
(Peleia, negro, peleia pela tua independência
Semeia, negro, semeia teus direitos na querência)
Deixar o trabalho escravo, seguir destino campeiro
As promessas de igualdade aos filhos no cativeiro
E buscando liberdade o negro se fez guerreiro
O tempo nas suas andanças viajou nas asas do vento
Fez-se a paz, voltou a confiança, renovaram pensamentos
A razão venceu a lança e apagou ressentimentos
Veio a lei Afonso Arinos cultivando outras verdades
Trouxe a semente do amor para uma safra de igualdade
Porque o amor não tem cor, sem cor é a fraternidade
(Peleia, negro, peleia com as armas da inteligência
Semeia, negro, semeia teus direitos na querência)


*Nação, povo













Negro da Gaita
Cesar Passarinho


Mata o silêncio dos mates, a cordeona voz trocada
E a mão campeira do negro, passeando aveludada
Nos botões chora segredos, que ele juntou pela estrada

(Quando o negro abre essa gaita
Abre o livro da sua vida
Marcado de poeira e pampa
Em cada nota sentida)

Quando o pai que foi gaiteiro, desta vida se ausentou
O negro piá solitário, tal como pedra rolou
E se fez homem proseando, com a gaita que o pai deixou

E a gaita se fez baú para causos e canções
Do negro que passa a vida, mastigando solidões
E vai semeando recuerdos, por estradas e galpões






Lanceiros Negros
Oliveira Silveira


Carga de lança - diante do inimigo
a noite
              uma noite pontuda
de ir rasgando entranhas
como rasgava roupas
                       pele
                       carne
                       tudo
a sanha
                      de não velhos açoites.

Carga de lança - no campo da luta
a noite
                      negra e pontiaguda
Sombras noturnas rolam no horizonte,
há nuvens de sangue no chão.
E cada lanceiro estendido
é uma noite pisoteada
- roupas e entranhas rasgadas -
noite que ficou
para sempre libertada.

Carga de lança - noite alforriada.






Os Lanceiros Negros demonstraram grande capacidade de luta e combatividade durante a guerra farrapa. Descrevendo sua participação nas batalhas, Garibaldi - o "herói dos dois mundos" - diz:
Já os terríveis lanceiros (...), todos livres e todos domadores de cavalos, tinham feito um movimento de avanço envolvendo o flanco direito do inimigo, que se viu obrigado fazer-lhes frente também pela direita, em desordem. Os valentes libertos, imponentes pela ferocidade, se faziam mais firmes do que nunca e aquele incomparável pelotão, composto de escravos alforriados pela República, selecionados entre os mais hábeis domadores da Província, todos negros, exceto os oficiais superiores, parecia uma floresta de lanças. O inimigo jamais tinha visto pelas costas estes verdadeiros filhos da liberdade, que tão bem combatiam por ela. Suas lanças mais longas do que o normal, suas caras negríssimas, suas robustas extremidades, endurecidas pelo constante e fatigante exercício, e sua perfeita disciplina, infundiam terror ao inimigo.  Garibaldi, Giuseppe. Memórias. Buenos Aires: Biblioteca de La Nación, 1910, p. 132.

Trecho do encarte Revolução Farroupilha, 5 edição. Publicação do Gabinete do Deputado Raul Carrion. Assembléia Legislativa do Rio Grande do Sul.


segunda-feira, 14 de setembro de 2015

Histórias de avoinha: Vigiar e prender é a minha tarefa, a sua é vigiar e rezar

Ensaio 62B – 2ª edição 1ª reimpressão



baitasar



Pensavento, aquela voz do canalha não me sai da memória, o governador presidente parou as palavras que saiam da sua boca enfurecida na minha direção. Sabia que tomar a decisão que fosse enfezado como estava só iria causar mais aborrecimento que arrumação. Olhou para lugar nenhum, gostava de fazer esse olhar que o tornava distante. Impenetrável. Difícil. Esquivo. Depois retornava ao convívio de todos. Perdido do sono. Quando perdemos o sono, onde será que ele fica perdido? E o cachorrinho vai latir em minha janela? E a janela? O que faço com ela? Estava ali. Fácil. Descomplicado. Tratável. Aproveitava para mostrar suas imitações teatrais baratas dos afetos ou desafetos. Levou a mão ao peito e principiou seu enredo teatral, Em nome do Pai Filho Espírito Santo e Amém, os braços abertos em cruz, o olhar piedoso, depois imitando um bode, O sinhô Padre desconfia de algo, fez a pergunta e bocejou, Não é desconfiança, sinhô Conde, a imitação do padre continuava perfeita, Então, é o quê?

a paródia do bode não estava tão boa. A falsificação do padre lhe dava mais prazer, É assombroso, meu filho.

a assembléia ficou em silêncio depois da pergunta feita e o padre arrependido do falado, tem vez que fazer que não é o que é ou o que é fazer que não é, não custa mais que uma outra encenação. Uma desconversa que nunca chega a responder o que se pensa, resposta que se responde sem pensar na pergunta. A resposta sempre esteve na ponta da língua. E a faca na mão. O chefe da polícia ainda com o sangue do bode secando, a mancha do enuviamento fino e duro da casca vermelha, não parecia dar importância para as marcas da degola. Ele preferiu interrogar o padre sem lavar as mãos, o cheiro do sangue era percebível, se gostava ou não, não dava para saber, O que é que lhe assombra, sinhô Padre?

A hipocrisia, foi a sua primeira resposta, não precisou respirar nem fazer o sinal da cruz, a hipocrisia a serviço da roubalheira. A Villa precisa saber que são anunciadas doações demais e feitas doações de bem menos do que foi alardeado. Os roubos estão cada vez maiores. Isso é a corrupção do declarado que jamais foi dado, fez outra travagem das suas denúncias, não parecia que lhe davam mais importância que o chefe perjuro

O que o sinhô Padre quer dizer com isto?

os bodes aumentaram o silêncio e pude ouvir os latidos do cãozinho, lá fora. A janela fechada. Um desabafava, o outro latia. A ladainha do tamanho dos donativos, Exatamente isso... das cem tábuas que são anunciadas, só vinte tábuas fazem sua aparição. O milagre da diminuição. Metem a mão na paz da cruz. Poderíamos concluir a construção da nossa igreja em dois ou três ou quatro anos, no máximo, com os donativos anunciados de boca cheia e pomposa.

Isso é uma boa notícia!

o padre ergueu as mãos, depois se ergueu todo. Até que a voz também subiu, estava notório e visto que ele era muita tristeza e desanimação com a cegueira inescrupulosa que o escutava, mas não queria ouvir. Todos ali sabiam do assunto tratado, ele continuava pasmado com o cinismo e a hipocrisia, Boa notícia, mas que boa notícia é essa? O que é anunciado é muito menos do que é doado!

não foi preciso pedir silêncio, todos se calaram mais um pouco. Um ataque direto requer alguém descarado para fazer o padre continuar suas queixas sem nada temer das queixas, um tartufo

O que o sinhô Padre quer dizer com isto?

os bodes aumentaram a mudez, continuavam colados ao tamanho dos donativos que encurtavam depois de anunciados. Não é fácil desmentir a mentira feita que todos sabem ser mentira, ela desqualifica a realidade. E o jeito mais usado pelos tartufos para garantirem que a mentira é verdade é aumentarem a mentira, o segredo é empilhar as mentiras, Sinhô Conde da Hora é bode novo e não deve saber das outras reuniões, ou sabe?

Outras?

Foram feitas para desmaranhar essa situação embaraçosa.

Mas que situação embaraçosa, sinhô Padre?

a pergunta do bode fresco, recém chegado, me faz lembrar um cachorrinho que late para minha janela toda vez que a abro ou fecho. Todos os dias. Quando abro ou fecho a janela ele late. Ele não foge, corre até a janela e late. Ele não lateja para mim ou por minha causa. Não sabe que existo, talvez saiba, mas não importa quem abre ou fecha, importa a janela. Para o cachorrinho é somente a janela que existe, sempre no mesmo lugar. Um dia, é bem provável, ele canse de latir para minha janela, ou quem sabe, eu me aborreça com os latidos do cachorrinho e pare de abrir minha janela. Dane-se o cachorrinho, a luz e o calor do dia. O que ele fará? Talvez até morra esperando a janela agitar-se sem nunca mais sair do seu lugar de vigília ou esqueça da janela ou esqueça de latir. Ou procure outra janela. É fácil vigiar. De qualquer maneira, o padre parece que não se cansou da sua janela nem do cachorrinho, Poderíamos concluir a construção da nossa igreja em cinco anos, no máximo.

Isso continua sendo uma boa notícia, foi o murmúrio dos cachorrinhos para a janela recém alguma coisa, qualquer bosta abrindo ou fechando

Mas teremos um grande atraso na sua conclusão, ouvi alguém dizer que os cachorrinhos latem porque têm medo de janelas que abrem ou fecham um lugar que se repete, um novo começo igual a cada vez, O que escondes, Janela? por que te abres e depois te escondes? o meu mundo é do teu tamanho, Janela? au au au

E qual é o tamanho deste atraso?

o padre abriu a janela, queria provocar os cachorrinhos, Uns cem anos! eles se lançaram em carga de cavalaria num ataque irado, o seu devotamento ao ataque à janela continuava intocado

Quanto tempo?

Cem anos!

todos latiam opiniões, sugestões, acusações. Todos estavam ao gosto do tartufo, descontrolados. Acreditavam no próprio fingimento. Depois de alguns anos, o cachorrinho já estará velhinho, mas não estará sozinho. Outro cachorrinho o acompanhará nos ataques à janela. Imitará o ancião latindo. Em nome do que continuará latindo? O chefe perjuro lembrou que o seu serviço não tinha mais recursos que o padre, Vigiar e prender é a minha tarefa, a sua é vigiar e rezar, realmente se espera muito desses dois serviços, mas não queremos dispor de mais recursos. Eu, no meu caso, já estou aceitando negro forro nas fileiras da polícia. No seu caso, o uso das mãos dos negros escravos não aparece nos custos.

São tempos difíceis, Perjuro.

Eu sei, sinhô Padre. Mas, aqui na Villa, parece que os tempos nunca melhoram. São sempre difícieis, já estou conformado e embrulhado.

parei com as memórias do ocorrido e perguntei ao governador presidente se ele lembrava das palavras do chefe da polícia, proferidas na frente dos bodes e do chefe da igreja, junto deixei minha recomendação, Sua Excelência precisa manter esse Perjuro debaixo do seu controle absoluto.

Não se preocupe, Pensavento. O Chefe Perjuro sabe das palavras que pode fazer uso e o que não pode ser escrito, lembrou-se da pergunta que o perjuro fez à queima-roupa para o safado do conde, Ele foi direto, lembra?

O sinhô Conde tem notícia do desembarque das tábuas e das tipas que foi anunciado?

o bode recém batizado não mostrou se acusou o golpe, ele é bom no próprio conserto. De qualquer maneira, o que se viu é que foi rápido na resposta, Já foram entregues. O sinhô Padre pode confirmar, subiu o tamanho da voz para ficar acima dos latidos na janela, Agora, é só esperar o bom uso!

O melhor dos usos será dado, respondeu ou poderia ter respondido o padre, não lembro com certeza, têm coisas que a memória inventa para ter mais colorido nas lembranças. Nada tem garantia. A memória pode ser um sonho ou um marasmo cruel, a nossa vigília da punição e dos resmungos da súplica, dois contratos do medo sustentando um equilíbrio insano

E o noticiarista irá se encarregar de semear a boa notícia, sua Excelência tem lembrança das suas palavras?

relembrei ao governador presidente que o bode era perigoso, mas devíamos ter cuidado e vigília com o perjuro e o noticiarista. O governador presidente me fez um aceno de concordância, mas tratou de acalmar meus cuidados, Não há razão para ter medo do noticiarista, nosso anunciador das ideias da Irmandade. Pregador entreguista. Alcoviteiro. Cara de paisagem. Mas que tem lado, o nosso. O filho-da-puta sabe o que mais lhe convém e os perigos que não tem cabimento assumir. Um cretino com muitos interesses esparramados que não quer se preocupar com as despesas de aluguel, comida, ou a verdade dos fatos. Quer criar o jornal o Realista, mas antes precisa ajustar suas contas com as doações da Irmandade. O grosso do seu ajutório. Depois virá pedir o meu apoio. Mas temos um problema, ele diz não gostar de escrever. Acho que não sabe escrever. Não sei como vai solucionar esse problema de não gostar de escrever ou de não saber escrever. Isso é com ele. Para contar histórias ele só precisa ser abastecido com run, cerveja ou vinho. A língua fica solta. E para escrever basta papel e tinta.

Sua Excelência não vê necessidade da Villa ter um jornal?

Sim, Pensavento. Eu sei que não podemos depender apenas da memória e da língua do Noticiarista.

Sua Excelência poderia comprar alguma tipografia antiga. Faça uma subscrição pública. E com um impressor e tipógrafo poderíamos ter na Villa um jornal a favor do seu governo. Nada muito dispendioso. Um formato reduzido com assuntos da vida corriqueira misturado com as publicações oficiais.

E depois?

De um jeito ou de outro os periódicos partidários irão surgir, saia na frente. Ou eles irão nos fazer sair da frente.

E o Noticiarista?

O que tem ele?

Chegou na Villa graças a minha interferência. Foi embarcado da capital do Império em navio militar até as terras despovoadas do sul. Um desterro fraterno. Um pagamento de cortesia depois das liberdades de cama que tive com as irmãs do fugitivo. Um português que queriam enviar para o além-mar. Não queria, mas devia a mais do que podia pagar. Trouxe as irmãs sem recido de compra nem uso de dinheiro. Oferecendo favores, esquecendo deveres.

assim, iniciou-se a gestação dos jornais na villa, mas isto estava além das compreensão dos bodes, Sua Excelência pense num jornal com pequenos anúncios de compra e venda, aluguéis, achado, perdas e fugas, entradas e saídas de embarcações. E as publicações oficiais.

Vou ajuizar-me, Pensavento.



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Teatro pedagógico: iogurte na mesa

Parábolas de uma Professora


iogurte na mesa


baitasar e paulo e marko



abigail entrou nervosa no abrigo, espichava e encolhia, ora o olho gordo, ora o olho vivo, ora o olho d’água, ora o olho morto, examinava e não enxergava, virava e revirava o nariz, procurava procurava procurava, não achava, ninguém reparava. na verdade, fingíamos que não notávamos sua impaciência, só eu... não, para falar a verdade, nem eu me importava, foda-se. sou descrente deste mundo

Alguém viu minha bolsa... acabei de comprar... meu Jesus Cristinho, me ajuda...

camila foi a única que olhou abigail com atenção e paciência, fechou seu armário e circulou o redondo dos olhos azuis ou castanhos, sei lá, mas isso não importa, rodeou com os olhos verdes o abrigo, parecia incomodada, mas gostava de servir, ajudar, mitigar, tudo em nome da paz e do sossego

Não é aquela ali? apontou para uma bolsa de couro falso, preta, com detalhes dourados, caída no chão, perdida entre sapatos de couro e lona

É! abriu o sorriso, talvez para camila, à bolsa ou a ninguém, O que vocês acham gurias, não é a minha cara? colocou a bolsa a tiracolo

olhamos descuidadas para o rosto vermelho da abigail e a bolsa falsa preta no tiracolo do colo. grande para caber tudo e não encontrar nada, abarrotada de angústia ou cheia de solidão. não agradeceu. comprou na feirinha do corredor. as mercadorias não variam muito das bolsas, blusas, roupas da intimidade: calcinha, sutiã taça, meia-taça, tomara que caia, livros didáticos, histórias infantis e a autoajuda. o pagamento com cheque pré-datado facilita a conveniência e o consumo de nós mesmas. está bem, está bem, eu sei que sou uma chata

Gurias! Hoje não tem reunião?

pronto. conseguiu a atenção das abrigadas, paramos para uma reunião que não queremos, mas parar é bom, Fica quieta, Abigail...

saio desenganada para o pátio. caminho desembrulhada das fantasias pedagógicas. olho para os lados e o vejo sentado com seu chimarrão, falamos com os olhos, Preciso fugir, sair daqui, ir além das tentativas para acalmar minha consciência, cansei das orações purgativas, ele me responde, sorrindo, A fúria do pensamento inconformado, respondo desajeitada, Não quero acomodar dores que nunca acabam, não quero calmantes para confortar a miséria e a fome que sempre existiu.

o homem dos meus olhos, me diz

Calma, professora, um pouco de água de melissa e tudo se ajeita, tenho vontade de lhe dar uma mordida, paro de respirar

É tudo premeditado, você não vê, pergunto, não me responde, seus olhos parecem que dizem outras coisas, outras vontades, Esqueci o vinho, respondo que não quero ser a sua comida, mais uma mentira. não é bem uma mentira, é quase uma indecisão. será que o meu corpo pode ser controlável? tem vezes que me acho o lugar de todas as proibições, outras quero ser a paragem de todas as solturas do atrevimento. continuo desenterrando ossos miseráveis da realidade inacabada e imperfeita que as pessoas envinagradas usam para deitar o prumo nas vontades dos mansos

a estrada se mexe sob os meus pés, eles cansam, são poucas idas e muitas voltas, tenho os pés machucados. as brincadeiras da estrada são de morrer.

a reunião não começa.

aceito outro chimarrão, a água está morna, reclamo que o gosto parece com um prato de arroz sem feijão, Vou aquecer mais água, voltei ao abrigo

Tudo bem, Samuel, é válido. Mas utópico. Exige tempo para elaborar, refletir... não temos esse tempo.

É uma grande contradição, Abigail. Pedes ações práticas dos outros, mas não queres conviver...

discursos vazios ou românticos não sobrevivem ao cotidiano que se reinventa sem limites, é preciso à práxis. abigail é reconhecida pelos seus suspiros de impaciência

Samuel, já parou para contar? É muita criança... gurias, alguém viu minha bolsa? Não é possível, perdi de novo.

É muita confusão na terça-feira, sentencia lélia, despedaçando seu bolinho de batata recheado com carne, sempre impecavelmente sóbria e séria. o cabelo channel, sem demasias no vestir ou pinturas no rosto. não se permite voos fantásticos e imaginários há muito tempo, está pronta para a parcialidade da paixão, como eu mesma sinto a necessidade da invasão desordenada, a sede do afeto ardente, descuidado e perfeito, o doce que seduz

Só na terça-feira?

essa é a cabayba, sua origem é bancária, o sarcasmo parece confirmar que continua bancária com seu iogurte de morango e granola. o que se diz dela? maluca. sinto no seu olhar o desprezo pelas ideias de todos, parece nascer todos os dias um pouquinho pior

Abigail...

viro-me na direção daquela voz inconfundível

... o coletivo não deve parar na sua desenvolução, pois a forma de existência do coletivo humano livre é o seu desenvolvimento.

é o marko, um professor recrutado entre o povo nômade invasor, como a cavalaria dos cosacos

Hahaha... o movimento coletivo deles é a destruição, uma maçã podre e tudo se perde, tive vontade de perguntar se a reunião já havia iniciado, apenas para poder sair

Abigail, e qual o exemplo que oferecemos? Parecemos predadores? Parecemos perdidas de um sentido que não seja o da sobrevivência na selva? Perdemos a poesia? Parecemos constantemente crescendo para baixo, feito pão-de-pobre?

tenho vontade de rir do olhar confuso da abigail, quase sinto dó, pão-de-pobre é mais conhecido como mandioca ou aipim. planta leitosa, rica em amido, largo emprego na alimentação, serve para farinhas de mesa, mais é bom estar atenta, existem espécies venenosas. estou rindo. sinto que estou sorrindo. isso é bom. silêncio. os chás, cafés e bolos continuam sendo engolidos

Marko...

o pequeno professor se volta na direção da camila

E o que dizer das LV?

O que é isso?

Licença Vingança são licenças que não precisamos usar, mas gozamos como desforra naqueles que se esbaldam em faltas e omissões. O coletivo da doença...

Façamos o mesmo, Camila. E aos poucos deixamos de existir, insatisfeitas. Viramos reclamações, conversas vazias de tangos e tragédias sobre o dia da aposentadoria: a inatividade será o começo da nossa vida e o chá de boldo. Esse é um bom jeito de consentir-se uma das vítimas, misericordiosa consigo mesma, pouco rigorosa no cumprimento com as obrigações.

a água ferveu, encho a térmica enquanto o marko é interrompido pela zombaria da cabayba que largou o copo com iogurte na mesa para aplaudir

Coletivo? Alguém sabe o que é um coletivo? Coletivo humano livre? Marko pega mais leve, isso tudo é um teatro.

o refúgio do abrigo já teve tardes mais tranquilas
    



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